
Cuando una persona llega a coaching, casi siempre trae una meta clara —o eso cree.
“Quiero cambiar de trabajo.”
“Quiero sentirme mejor.”
“Quiero tomar una decisión.”
“Quiero dejar de sentirme así.”
Y sin embargo, una y otra vez vemos lo mismo:
esa meta inicial no suele ser el verdadero punto de partida del proceso.
En Dara lo sabemos bien, porque el coaching —cuando es profundo— no comienza con acción, comienza con consciencia.
Y todo empieza con una pregunta.
El error más común: empezar por la meta
Muchas aproximaciones al coaching comienzan preguntando:
“¿Qué quieres lograr?”
No es una mala pregunta.
Es solo prematura.
Cuando se formula demasiado pronto, suele llevar a:
- metas desconectadas de la experiencia emocional real
- objetivos impuestos por expectativas externas
- soluciones rápidas a problemas mal comprendidos
El resultado es un proceso que avanza… pero no transforma.
Coaching no es resolver, es ver
Antes de cambiar algo, necesitamos ver con claridad qué está ocurriendo.
No lo que la persona piensa que ocurre.
No la historia que se cuenta.
No la explicación que ha repetido muchas veces.
Sino la experiencia viva del presente.
Por eso, en la Fase 1 del Método Dara —Consciencia— trabajamos con una pregunta que cambia el rumbo completo del proceso.
La pregunta más poderosa del Módulo 1
No es una pregunta sobre metas.
No es una pregunta sobre soluciones.
Es una pregunta que interrumpe el piloto automático:
¿Qué está realmente pasando en ti ahora?
A veces se formula así:
- ¿Cómo estás llegando hoy, realmente?
- ¿Qué estás observando de ti en este momento?
- ¿Qué emoción está más presente ahora mismo?
El valor no está en la formulación exacta, sino en lo que provoca.
¿Por qué esta pregunta es tan poderosa?
1) Trae al presente
La mayoría de las personas llegan hablando del pasado o del futuro:
- lo que pasó
- lo que debería pasar
- lo que temen que pase
Esta pregunta devuelve la atención al aquí y ahora.
Y sin presencia, no hay coaching.
2) Desarma la narrativa
Cuando alguien responde desde la consciencia, algo cambia:
- la historia pierde fuerza
- aparecen emociones no dichas
- surgen patrones antes invisibles
No se trata de analizar más, sino de escuchar mejor.
3) Cambia la meta — sin forzar nada
Aquí ocurre algo clave.
Al tomar consciencia de lo que realmente está pasando:
- la meta inicial suele transformarse
- la urgencia se reordena
- aparece una necesidad más profunda
No porque el coach la dirija, sino porque la persona ve algo nuevo.
Y cuando se ve algo nuevo, ya no se puede “des-ver”.
Por qué Consciencia siempre va primero en el Método Dara
El Método Dara no comienza con acción por diseño.
Comienza con Consciencia porque:
- sin consciencia, la acción es reactiva
- sin consciencia, la alineación es superficial
- sin consciencia, la visión es aspiracional pero frágil
La transformación sostenible no se empuja, se revela.
El rol del coach en esta pregunta
Esta pregunta no se “lanza” y listo.
Requiere que el coach:
- esté presente
- tolere el silencio
- no se adelante
- no quiera resolver
Sostener este espacio es una habilidad que se entrena.
Y también una práctica de autoconocimiento para quien acompaña.
Por eso, Módulo 1 no es solo formativo.
Es profundamente transformacional.
Coaching que empieza desde dentro
Cuando el coaching comienza con consciencia:
- el proceso se vuelve más honesto
- las decisiones tienen raíz
- el cambio es propio, no impuesto
No se trata de llegar más rápido.
Se trata de llegar más verdadero.
Una última reflexión
Si como coach tu primera pregunta es siempre “¿qué quieres lograr?”,
quizás valga la pena pausar y preguntar algo distinto.
Porque a veces, la pregunta más poderosa no abre caminos…
sino que abre conciencia.
Y desde ahí, todo cambia.
Imagen de: SHVETS production



