Coaching como estilo de liderazgo: qué es, cómo funciona y cuándo usarlo

Coaching como estilo de liderazgo: qué es, cómo funciona y cuándo usarlo

Por: Andrea Bahamondes

Una persona de tu equipo llega con un problema.

Como líder, podrías decirle exactamente qué hacer.

También podrías enseñarle cómo hacerlo, compartir tu experiencia o recomendarle una solución.

Pero existe otra posibilidad:

Ayudarle a pensar.

Preguntarle qué está viendo. 

Qué opciones considera. 

Qué resultado busca. 

Qué decisión tomaría si dependiera de ella.

Todas estas respuestas pueden ser formas legítimas de liderar.

La pregunta importante no es cuál es “la mejor”.

La pregunta es:

¿Qué necesita esta persona y qué requiere esta situación?

Incorporar coaching a tu estilo de liderazgo significa agregar una nueva forma de intervenir: una que no se concentra únicamente en resolver el problema inmediato, sino también en desarrollar la capacidad de la persona que debe resolverlo.

No significa reemplazar dirección por preguntas, ni convertir cada conversación en una sesión de coaching.

Significa aprender a reconocer cuándo desarrollar a la persona puede ser más valioso que simplemente entregarle la respuesta.

¿Qué significa utilizar coaching como estilo de liderazgo?

Utilizar coaching como estilo de liderazgo significa incorporar habilidades como la escucha, las preguntas, la reflexión, el feedback y la generación de consciencia para ayudar a otras personas a desarrollar sus capacidades, tomar mejores decisiones y asumir mayor responsabilidad.

Esto no elimina las responsabilidades tradicionales de un líder.

Un líder sigue necesitando:

  • Establecer dirección y prioridades
  • Tomar decisiones
  • Comunicar expectativas
  • Gestionar el desempeño
  • Entregar feedback
  • Distribuir responsabilidades
  • Intervenir cuando existe un problema
  • Responder por los resultados del equipo

Lo que cambia es que no todas las conversaciones necesitan comenzar con una respuesta del líder.

En algunas situaciones, la pregunta:

“¿Qué necesitas hacer?”

Puede ser suficiente.

En otras, una pregunta diferente puede generar más desarrollo:

“¿Qué necesitas aprender o desarrollar para poder hacerlo?”

La International Coaching Federation (ICF) reconoce específicamente a los managers y líderes que utilizan habilidades de coaching como una aplicación del coaching dentro de las organizaciones, diferenciándolos de quienes ejercen como coaches profesionales. Actualmente, ICF identifica habilidades como hacer mejores preguntas, escuchar, facilitar conversaciones, entregar feedback y favorecer crecimiento y responsabilidad como capacidades relevantes para los líderes.

La idea, entonces, no es convertir al líder en otra cosa.

Es ampliar su repertorio de liderazgo.

¿Qué es un “líder coach”?

La expresión líder coach se utiliza con frecuencia para describir a alguien que incorpora habilidades de coaching a su manera de liderar.

Pero puede resultar engañosa si entendemos que esa persona deja de ser líder para convertirse en coach de su equipo.

No es eso.

Un líder que utiliza coaching continúa ocupando una posición de liderazgo, con la autoridad y las responsabilidades que esa posición implica.

Puede tomar decisiones que afectan proyectos, responsabilidades, evaluaciones, oportunidades o desempeño.

Por eso, la relación entre un manager y una persona de su equipo no es equivalente a una relación de coaching profesional independiente.

Una definición más precisa sería:

Un líder coach es un líder que sabe incorporar habilidades de coaching cuando la situación y el desarrollo de la persona lo requieren.

El rol sigue siendo el de líder.

El coaching es una de las formas en que puede ejercerlo.

Esta idea tampoco es nueva. Daniel Goleman incluyó el coaching entre los seis estilos de liderazgo asociados a la inteligencia emocional, describiendo este enfoque como particularmente orientado al desarrollo futuro de las personas. Su planteamiento también enfatiza que los líderes más efectivos no dependen de un único estilo: cambian de enfoque según las necesidades de la situación.

¿Cómo se ve un liderazgo con enfoque de coaching en la práctica?

Pensemos en algunas conversaciones comunes.

Una respuesta más directivaUna respuesta con enfoque de coaching
“Hazlo de esta manera.”“¿Cómo abordarías tú esta situación?”
“Este es el problema.”“¿Qué crees que está ocurriendo?”
“Esta es la solución.”“¿Qué alternativas ves?”
“Necesitas mejorar esto.”“¿Qué observas tú en tu desempeño?”
“Yo tomaría esta decisión.”“¿Qué decisión tomarías y por qué?”

La columna de la derecha no es automáticamente superior.

Si la persona no sabe realizar una tarea, probablemente necesite enseñanza.

Si existe una emergencia, puede necesitar instrucciones claras.

Si el líder posee información que el equipo no tiene, compartirla puede ser indispensable.

Pero cuando la persona tiene suficiente información, experiencia y capacidad para pensar, dar inmediatamente la solución puede quitarle una oportunidad de desarrollar criterio propio.

Esa es la diferencia fundamental.

El liderazgo con coaching no parte de:

“Nunca des la respuesta.”

Parte de:

“No asumas que dar la respuesta es siempre la mejor intervención.”

6 características de un líder que utiliza coaching

1. Escucha antes de responder

Escuchar con enfoque de coaching no significa permanecer en silencio mientras esperamos nuestro turno para hablar.

Significa intentar comprender:

  • Qué está ocurriendo realmente
  • Cómo lo interpreta la otra persona
  • Qué emociones o preocupaciones están presentes
  • Qué supuestos puede estar haciendo
  • Qué necesita de la conversación

Una escucha más profunda también permite que el líder distinga algo fundamental:

¿Esta persona necesita una respuesta, conocimiento, apoyo o espacio para pensar?

Esa distinción cambia completamente la conversación.

2. Pregunta antes de asumir

Un líder con habilidades de coaching utiliza preguntas para ayudar a pensar, no para demostrar que ya conoce la respuesta.

Por ejemplo:

¿Qué estás observando?

¿Qué opciones tienes?

¿Qué estás pasando por alto?

¿Qué resultado quieres conseguir?

¿Qué harías si esta decisión dependiera completamente de ti?

Una buena pregunta no significa que el líder sepa menos.

Significa que está ayudando a la otra persona a pensar mejor.

Este cambio —de resolver automáticamente a facilitar reflexión— es uno de los elementos centrales del modelo contemporáneo del leader as coach. Harvard Business Review ha descrito esta evolución como un movimiento desde el manager que principalmente entrega respuestas hacia uno capaz de hacer preguntas, facilitar la resolución de problemas y ofrecer apoyo y orientación.

3. Desarrolla capacidad, no solamente desempeño

Los resultados importan.

Una organización necesita que las personas cumplan objetivos, ejecuten correctamente y produzcan resultados.

Pero un líder orientado al desarrollo también se pregunta:

¿Qué está aprendiendo esta persona?

¿Qué podrá hacer mejor después de esta experiencia?

¿Qué capacidad necesita desarrollar para asumir mayores responsabilidades?

¿Qué tipo de problemas podrá resolver por sí misma en el futuro?

Esto cambia el horizonte de la conversación.

Ya no se trata solamente de corregir lo que ocurrió hoy.

Se trata de aumentar lo que la persona podrá hacer mañana.

En nuestro artículo anterior sobre coaching y liderazgo, exploramos precisamente cómo este enfoque puede contribuir a desarrollar autonomía, adaptabilidad y personas con mayor capacidad para resolver problemas.

4. Utiliza el feedback como herramienta de aprendizaje

El feedback tradicional puede quedarse fácilmente en una evaluación:

Esto estuvo bien.

Esto estuvo mal.

Esto necesitas cambiar.

El feedback con enfoque de coaching intenta ir un poco más allá:

¿Qué crees que funcionó?

¿Qué efecto tuvo tu decisión?

¿Qué observaste en la reacción del equipo?

¿Qué harías diferente la próxima vez?

Esto no significa que el líder deba ocultar su opinión.

Puede decir claramente:

“Esto es lo que observé.”

Y después abrir espacio:

“¿Qué observas tú?”

El objetivo no es suavizar el feedback.

Es convertirlo en información que la persona pueda utilizar para generar consciencia y modificar su comportamiento.

5. Reconoce fortalezas y recursos

Muchas conversaciones de desempeño comienzan preguntando:

¿Qué falta?

¿Qué está mal?

¿Qué necesita corregirse?

Estas preguntas son necesarias.

Pero no son las únicas posibles.

Desde una mirada de coaching —y particularmente desde la Psicología Positiva— también podemos preguntar:

¿Qué fortalezas tiene esta persona que podrían ayudarle?

¿Cuándo ha manejado bien una situación similar?

¿Qué recursos ya posee?

¿Qué está funcionando que podemos aprovechar?

Reconocer fortalezas no significa ignorar debilidades.

Significa evitar que el desarrollo se reduzca exclusivamente a corregir déficits.

6. Promueve autonomía y responsabilidad

Coaching no significa quitar responsabilidad.

De hecho, una buena conversación de coaching debería terminar con mayor claridad sobre quién hará qué.

Por ejemplo:

¿Qué vas a hacer?

¿Cuál será tu primer paso?

¿Cuándo lo harás?

¿Qué resultado vas a buscar?

¿Cómo sabrás si funcionó?

Una persona puede tener espacio para decidir y, al mismo tiempo, ser responsable por esa decisión.

Ambas cosas son compatibles.

Autonomía sin responsabilidad no es coaching. Es ausencia de liderazgo.

ICF señala precisamente la responsabilidad, el crecimiento y una mayor capacidad de las personas para pensar independientemente como algunos de los objetivos de aplicar habilidades de coaching en liderazgo.

Qué NO significa liderar con coaching

Definir este enfoque también requiere establecer algunos límites.

No significa nunca dar respuestas

Hay situaciones en las que dar una respuesta es exactamente lo que el liderazgo requiere.

No significa evitar conversaciones difíciles

Coaching no sustituye expectativas claras, feedback directo ni conversaciones sobre desempeño.

No significa dejar que cada persona haga lo que quiera

Existen objetivos, responsabilidades, políticas y límites organizacionales.

No significa convertir todo en una conversación

Una reunión de cinco minutos no necesita transformarse en una sesión de reflexión de una hora.

No significa eliminar la autoridad

El manager continúa siendo responsable de decisiones que un coach profesional normalmente no controla.

No significa actuar como terapeuta

Las habilidades de coaching pueden ayudar a explorar pensamientos, decisiones y comportamientos relacionados con el trabajo, pero no convierten al líder en profesional de salud mental.

Y no significa fingir que existe autonomía cuando no existe

Este punto es especialmente importante.

Supongamos que una decisión ya fue tomada.

El líder pregunta:

“¿Qué crees que deberíamos hacer?”

La persona responde.

Y el líder continúa haciendo preguntas hasta que obtiene la respuesta que ya había decidido de antemano.

Eso no es coaching.

Es una conversación directiva disfrazada de coaching.

No utilices preguntas para crear una falsa sensación de autonomía cuando la decisión ya está tomada.

Si algo no es negociable, suele ser más respetuoso decirlo con claridad.

¿Cuándo funciona mejor un enfoque de coaching?

Coaching puede ser especialmente útil cuando:

La persona ya posee suficiente conocimiento

No necesita que alguien le enseñe los fundamentos.

Tiene material con el cual pensar.

Existen varias soluciones posibles

La situación requiere criterio, no simplemente seguir un procedimiento.

Queremos desarrollar autonomía

El objetivo no es únicamente terminar una tarea, sino que la persona pueda afrontar situaciones similares en el futuro.

La conversación tiene un componente de desarrollo

Por ejemplo:

  • un 1:1;
  • una conversación de carrera;
  • revisión de desempeño;
  • preparación para asumir mayor responsabilidad;
  • reflexión después de un proyecto;
  • desarrollo de liderazgo.

La persona necesita observar su propio comportamiento

Las preguntas pueden ayudar a reconocer patrones que una instrucción directa quizá no cambiaría.

Estamos desarrollando futuros líderes

Quien nunca tiene oportunidad de tomar decisiones difícilmente desarrollará criterio para tomar decisiones mayores.

Existe incertidumbre o cambio

Cuando la respuesta todavía no es evidente, la capacidad de observar, explorar y aprender se vuelve especialmente importante.

ICF está poniendo actualmente especial énfasis en este uso de coaching dentro de organizaciones, relacionándolo con desarrollo de talento, accountability, adaptación, aprendizaje y conversaciones de liderazgo más efectivas.

¿Cuándo NO conviene utilizar coaching?

Una habilidad importante del liderazgo con coaching es saber cuándo no utilizarlo.

En una emergencia

Si existe riesgo o urgencia, probablemente necesitemos dirección.

Cuando falta conocimiento

Si alguien nunca ha realizado una tarea y no posee información suficiente, preguntarle:

“¿Cómo crees que deberías hacerlo?”

puede ser frustrante.

Tal vez necesita enseñanza.

Cuando existen reglas claras

Seguridad, cumplimiento normativo, procedimientos obligatorios o políticas no siempre permiten exploración.

Cuando existe un problema serio de desempeño o conducta

En algunos momentos el líder debe comunicar claramente:

qué ocurrió, qué se espera y qué debe cambiar.

Una conversación reflexiva puede formar parte del proceso, pero no debería reemplazar la claridad.

Cuando la decisión ya fue tomada

No todas las decisiones requieren participación.

Lo importante es no fingir que la requieren.

Liderar con coaching no significa utilizar un solo estilo

Uno de los riesgos de hablar de “estilo de liderazgo” es imaginar que cada líder debe elegir uno.

Soy un líder democrático.

Soy un líder coach.

Soy un líder directivo.

Pero las situaciones cambian.

Las personas también.

Un mismo colaborador puede necesitar enseñanza frente a una tarea nueva y coaching frente a un desafío que ya tiene capacidad para resolver.

Podemos imaginar un repertorio como este:

Dirigir → Enseñar → Aconsejar → Facilitar → Hacer coaching

La habilidad no está en vivir permanentemente en uno de esos extremos.

Está en elegir con intención.

Esta idea coincide con el trabajo de Goleman sobre estilos de liderazgo: los líderes más efectivos disponen de varios enfoques y los utilizan según las circunstancias.

Harvard Business Review también plantea que el liderazgo contemporáneo necesita combinar intervenciones más directivas y más facilitadoras según el contexto, en lugar de tratar coaching como una solución universal.

En lugar de preguntar:

“¿Qué tipo de líder soy?”

Quizás resulte más útil preguntar:

“¿Qué tipo de liderazgo necesita esta situación de mí?”

Coaching como estilo de liderazgo vs. coaching profesional

Ambos utilizan algunas habilidades similares, pero no son lo mismo.

Liderazgo con coachingCoaching profesional
Ocurre dentro de una relación de liderazgoExiste una relación dedicada específicamente al coaching
El líder posee autoridad organizacionalEl coach normalmente no gestiona el desempeño del cliente
Puede ser responsable por resultados del equipoEl cliente mantiene responsabilidad sobre sus objetivos y decisiones
Coaching es una forma posible de intervenirCoaching constituye la relación principal
Puede alternar entre dirigir, enseñar, aconsejar y hacer coachingEl profesional permanece dentro de su rol de coach

Esta distinción es importante.

Una persona puede desarrollar excelentes habilidades de coaching y utilizarlas como líder.

Incluso puede formarse profesionalmente como coach.

Pero eso no elimina automáticamente las dinámicas de autoridad existentes cuando vuelve a ocupar su rol de manager.

De hecho, el crecimiento del uso de habilidades de coaching por managers y líderes ha llevado a ICF a estudiarlos y clasificarlos específicamente junto —pero no como equivalentes— a los coaches profesionales.

Cómo empezar a incorporar coaching a tu liderazgo

No necesitas transformar todas tus conversaciones.

Puedes comenzar con pequeños cambios.

1. Haz una pregunta antes de entregar tu respuesta

Cuando alguien llegue con un problema, prueba primero:

“¿Qué piensas tú?”

Tal vez descubras que ya tiene una buena respuesta.

2. Escucha lo suficiente para entender el problema

Antes de diagnosticarlo.

A veces respondemos a una situación diferente de la que la persona realmente está intentando explicar.

3. Pregúntate: ¿necesita instrucción o reflexión?

Esta distinción puede ser extremadamente útil.

Si no sabe cómo, quizá necesita que le enseñes.

Si sabe cómo pero no sabe qué hacer en esta situación, quizá necesita pensar.

4. Incluye desarrollo en tus conversaciones 1:1

No hables solamente de:

¿Qué está pendiente?

Incluye:

¿Qué estás aprendiendo?

¿Qué quieres desarrollar?

¿Qué te está resultando difícil?

5. Termina con responsabilidad

Antes de cerrar una conversación, pregunta:

“¿Qué vas a hacer?”

El pensamiento necesita convertirse en acción.

El verdadero cambio: de responder a desarrollar

Muchos líderes construyeron su carrera siendo buenos para encontrar respuestas.

Su experiencia sigue siendo valiosa.

Pero cuando empezamos a liderar personas, aparece una nueva medida del éxito:

lo que otros llegan a ser capaces de hacer.

Un equipo que necesita al líder para cada decisión puede producir resultados.

Pero también puede convertirse en un cuello de botella.

Un equipo que desarrolla criterio, confianza, aprendizaje y responsabilidad puede ampliar la capacidad de toda la organización.

Por eso, incorporar coaching al liderazgo no disminuye el rol del líder.

Lo hace más amplio.

El líder continúa tomando decisiones.

Continúa estableciendo dirección.

Continúa dando feedback y respondiendo por resultados.

Pero también aprende cuándo dejar de ocupar todo el espacio con sus propias respuestas.

Liderar con coaching no significa dejar de tener respuestas. Significa dejar de asumir que dar la respuesta es siempre la mejor manera de liderar.

Preguntas frecuentes sobre coaching como estilo de liderazgo

¿Qué es un líder coach?

Es un líder que incorpora intencionalmente habilidades de coaching —como escucha, preguntas, reflexión, feedback y desarrollo de autonomía— a determinadas conversaciones con su equipo. No significa necesariamente que ejerza como coach profesional.

¿Cuáles son las principales características de un líder coach?

Entre las más importantes están la escucha activa, las preguntas que generan reflexión, la orientación al desarrollo, el feedback, el reconocimiento de fortalezas y la promoción simultánea de autonomía y responsabilidad.

¿Cuáles son las ventajas del coaching como estilo de liderazgo?

Puede contribuir a desarrollar autonomía, mejores capacidades de decisión, aprendizaje, adaptabilidad y desarrollo de talento. En nuestro artículo Cómo el coaching eleva el liderazgo: 4 formas de liderar mejor, profundizamos específicamente en estos beneficios.

¿Puede un jefe hacer coaching a sus empleados?

Puede utilizar habilidades de coaching con su equipo y hacerlo puede ser muy valioso. Sin embargo, la relación manager-colaborador incluye autoridad, evaluación y responsabilidades organizacionales que la diferencian de una relación formal de coaching profesional.

¿Quieres desarrollar estas habilidades con mayor profundidad?

Las habilidades de coaching pueden transformar la forma en que escuchas, preguntas, entregas feedback y acompañas el desarrollo de otras personas.

En la Certificación Profesional en Coaching DARA, estas capacidades se desarrollan desde el coaching profesional, la Psicología Positiva y la práctica aplicada a conversaciones reales.

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Imagen de: LinkedIn Sales Solutions

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Andrea Bahamondes

Andrea Bahamondes

Cofundadora y CEO de Dara, es Master Certified Coach (MCC) y Certified Professional Co-Active Coach (CPCC). Tiene una licenciatura en Psicología con concentración en Liderazgo Organizacional y una maestría en Psicología Positiva Aplicada.

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